Tu cartera, con las cuentas claras: qué tienes, cómo te ha ido y qué tienes que declarar.
Apuntas lo que haces con tu dinero —compras, ventas, dividendos, comisiones, retenciones— en las cuentas donde de verdad ocurre. De ahí salen tus posiciones, una rentabilidad que sí se puede comparar con un fondo, y las casillas listas para teclear. Y encima, un listado de empresas puntuadas por calidad para decidir dónde va el próximo aporte.
Cada posición con su cantidad, su coste medio, su precio, su peso y su rentabilidad. Arriba, tres cifras rotuladas: cuánto vale hoy, cuánto se movió hoy —en dinero y en porcentaje— y cuánto efectivo te queda. La tabla se abre ordenada por tu propia valoración y se reordena por cualquier columna.
Cómo te ha ido de verdad
Tu rentabilidad ponderada por tiempo, dibujada al lado de la de fondos e índices, en cinco periodos. Es la única que se puede comparar: valor dividido entre lo aportado depende de cuándo metiste el dinero, así que un aporte a destiempo te sale peor sin que tú lo hicieras peor.
Lo que hay que declarar, fila por fila
Las casillas del Formulario 709 peruano, con su detalle por emisor y por mes: ingreso, costo computable, ganancia, cantidad, RUC y razón social, listos para teclear. Cada fila se abre hasta las ventas que la componen. SmithScore reporta hechos — las tasas las aplica quien declara.
Ningún número sin una fila detrás
Cada saldo y cada ganancia salen de asientos que apuntaste tú, y que puedes ver, corregir y borrar. El efectivo se lleva por cuenta —el bróker o el banco donde de verdad está—, el precio de aquel día te lo propone el formulario, y una comisión no es una línea suelta: cuelga de la operación a la que pertenece.
Y dónde va el próximo aporte
Decenas de empresas puntuadas con el Smith Score: la calidad del negocio multiplicada por el retorno que queda al precio de hoy. Ordenable por cualquier columna, con el MOAT, el ROIC, el RSI, la media de 200 sesiones y el informe trimestral de cada una.
Valorar una empresa antes de comprarla
Mi seguimiento es la lista de lo que estás mirando sin tenerlo. Se añade cualquier ticker y se puntúa con el mismo formulario y el mismo mapa de calidad que tu cartera, sin una sola cifra de dinero. Y comprarla no la borra de la lista: la marca.
Tu asistente le pregunta a tu libro
Para suscriptores
Creas una llave desde tu cuenta y tu asistente puede preguntarle a tus datos, en vez de leer una copia envejecida en una hoja de cálculo. Es de sólo lectura, alcanza sólo tu libro, y la revocas en el acto — con la fecha de la última vez que se usó a la vista.
¿Esto me sirve a mí?
¿Tengo que apuntar mis operaciones?
Sí. Apuntas lo que haces con tu dinero —compras, ventas, dividendos, comisiones, retenciones— en las cuentas donde de verdad ocurre. Ése es el trabajo, y de ahí sale todo lo demás.
¿Se conecta con mi bróker?
No, y no va a hacerlo. SmithScore registra lo que ya hiciste: no ejecuta órdenes, no entra en ninguna cuenta real y no toca el dinero de nadie.
¿Me calcula los impuestos?
No. Te da los hechos —la utilidad realizada, los dividendos, lo retenido, dónde se operó y de dónde es el valor— listos para teclear. Las tasas las aplica quien declara.
¿De dónde salen los números?
De lo que apuntaste, y puedes llegar hasta la fila. Ningún saldo ni ninguna utilidad aparece sin los asientos que la producen, que puedes ver, corregir y borrar.
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Un número para una sola pregunta: ¿dónde debería ir mi próximo dólar?
44 empresas evaluadas con un marco de inversión en calidad: el negocio multiplicado por el retorno que puedes esperar al precio de hoy. Sin atajos, sin suelo, y sin decirte nunca que vendas.
El problema
Casi todos los buscadores de acciones rankean por barato. Ese es el problema.
Lo barato tiene una explicación la mayoría de las veces, y suele ser mala. Una empresa mediocre con un múltiplo bajo no es una oportunidad: es una empresa mediocre.
El Smith Score parte del principio contrario, el de Buffett y Munger: una empresa excelente a precio justo vale más que una mediocre a precio excelente.
Las 44, en un mapa
Cada punto es una empresa. A la derecha, mejores negocios; arriba, más retorno esperado al precio de hoy. La esquina superior derecha es la única que importa — y está casi vacía, que es justo lo que dice el marco.
Cómo funciona
Dos preguntas. Se multiplican, no se suman.
1 · ¿Qué tan bueno es el negocio?
El MOAT, sobre 18 criterios con doble verificación: poder de precios, retorno sobre el capital, previsibilidad, conversión de caja, durabilidad de la ventaja, management.
2 · ¿Qué retorno queda a este precio?
Con un techo: nunca puede superar lo que el propio negocio produce (ROIC + crecimiento). Si el mercado paga por más crecimiento del que la empresa puede dar, el score no se lo cree.
Se multiplican. Fallar en una dimensión hunde el resultado. No hay puntos regalados por ser una marca conocida, y ninguna empresa cara se salva por ser buena.
Y el listón depende de la calidad
Esto es lo que casi ningún buscador hace.
Calidad del negocio
Retorno anual exigido
MOAT 3,20 — negocio marginal
18%
MOAT 3,95 — negocio sólido
15%
MOAT 4,70 — fortaleza
12%
A una fortaleza se le exige menos porque su retorno es más duradero y cierto. A un negocio frágil se le exige mucho más.
La definición corta
Smith Score = calidad × retorno, un número entre 0 y 1. Calidad es el MOAT (18 criterios, doble verificación, sobre documentos publicados por la propia empresa). Retorno es el esperado al precio de hoy, topado por ROIC + crecimiento. Ambas piezas pasan por una curva suave, así que ninguna empresa puntúa exactamente 0 y toda la lista es ordenable.
Cada idea tiene autor
Smith (no sobrepagar por calidad) · Leonard (el techo de ROIC + crecimiento) · Munger (multiplicar, no sumar) · Buffett (el listón ajustado por calidad).
Cómo se lee el número
Rango
Lectura
0,60 – 1,00
Calidad alta y retorno alto a la vez. Poco frecuente
0,40 – 0,60
Buen negocio a precio razonable. La zona de trabajo
0,20 – 0,40
O la calidad flojea, o el precio ya se comió el retorno
menos de 0,20
No es destino para capital nuevo
Qué NO hace
No te dice cuándo vender. Un score bajo en algo que ya tienes significa «no metas más capital aquí», nunca «vende».
No predice el precio. Ordena candidatas para tu próximo aporte. Nada más.
No rankea por barato. Una empresa mala nunca sube por caer.
No decide por ti. Abre la evaluación; no la cierra.
Qué ves dentro
Las 44 empresas en una sola pantalla: Smith Score · MOAT · CAGR anualizado · precio objetivo a 1 año y a su fecha · margen de seguridad y drawdown · ROIC · RSI, SMA 200 y 90 sesiones · peso máximo. Arriba, VIX, S&P 500, Nasdaq 100 y MSCI World, con la distancia a máximos de los tres índices de precio.
Para quién es
Para el que invierte a diez años y quiere dejar de improvisar. Si operas todos los días, esto no te va a servir. Si compras negocios buenos y quieres saber cuál merece tu próximo aporte —y cuál no, aunque te guste—, es exactamente para eso.
SmithScore es una herramienta de análisis, no un servicio de asesoramiento financiero. Los datos fundamentales del listado proceden de análisis propio; los que añades a tu cartera son tuyos; y los precios vienen de terceros. Todos pueden contener errores o estar desactualizados. Nada de lo que se muestra aquí es una recomendación de compra o de venta. Invertir conlleva riesgo de pérdida, incluida la del capital invertido. Las decisiones son de quien las toma.